Ya podéis leer “In mente interfectorem” en Wattpad.

Buenas tardes mis confiadores. Ya volvemos a la rutina habitual.

Os quiero comentar que ya estoy subiendo a wattpad más contenido, tenéis 6 partes de In mente Interfectorem, editado y con añadidos. Espero que os guste que deis un me gusta a la historia y la podáis compartir.

Cuando termine, Continuaré con la historia un poco más y después seguiré con Anclados en bucle.


Tenemos nueva portada:


Sinopsis:

Nereida se despierta muy desorientada en un lugar desconocido, es un pequeño zulo. Hace frío, huele a moho y la oscuridad es lo que más abunda. A través de las grietas de las paredes se comunica con Alicia, otra joven que tampoco sabe como llegó allí. 

Está dispuesta a luchar por salir de ese macabro lugar, y también averiguar como y porque acabo en esa perturbadora situación.

Acompaña a Nereida en esta turbia historia donde el suspense, el drama y el miedo serán los condimentos que den vida a este thriller psicológico.


Creo que te gustará esta historia: ” In mente interfectorem “ de AneizarL en Wattpad.


Ahora estoy en Wattpad.

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Bueno ya sabéis que tengo los e-books que hice de In mente interfectorem y Anclados en bucle, los tenéis en el lateral del blog para leerlos gratuitos en PDF. Están hechos de hace mucho tiempo, tampoco me moleste en hacer una gran corrección de ellos y me arrepiento. Así que me he decidido hacerles los arreglos que les hagan falta e ir publicándolos en  Wattpad.

 

No os olvideis de seguirme para estar al tanto de todo.Black and White Vintage Writer Business Card (2)

⚠️NOVEDADES⚠️ In Mente Interfectorem.

Sin tiempo y con mucho cansancio. Voy como la canción.

Des-pa-ci-to🎶… 😂😂😂😂

(No me lo niegues, lo has cantado. Lo se)

El relato completo PDF, mientras terminó de modificarlo. Quiero tenerlo si o si esta semana.🤞🏻

Mientras os dejo una modificación del capítulo 1.

Hic Incipit
Abro la ventana y me coloco en el alféizar de la misma. La lluvia moja mi rostro, mis pies descalzos. Respiro hondo, la luna llena brilla se deja ver preciosa. No lo pienso más, esto no es real. Me lanzo al vacío. Me despierto sobresaltada y sudando, respiro tranquila solo era un pesadilla y yo sola conseguí salir de ella. Siempre me funciona la misma hazaña subir hasta el ultimo piso de un edificio y dejarme caer. O en este caso, abrir la ventana de la habitación, para precipitarme por ella. Puedo notar que mi pulso se va normalizando, estoy más tranquila.
Me levanto de la cama en dirección a la cocina, necesito una taza de cola
cao calentita. Mientras espero a que el microondas terminé, la lluvia golpea con fuerza el cristal. Un ruido leve se puede escuchar en el salón, casi ni se escucha.
Me doy cuenta de que alguien más está despierto en casa, me quedo en la puerta y observo. ¿como es posible?, mis padres no se encuentran en casa y mi hermano Antonio tenia una fiesta, habrá vuelto antes. No hace nada, no se si realmente hay alguien.
Me centro en la taza, al levantar de nuevo la mirada en la ventana, creo ver un rostro en ella, me mira. Sus ojos negros observan que estoy por hacer. Sola desaparece, para dejar ver el siguiente reflejo. Se ve corpulento, encapuchado. Intento ser astuta y disimular. No digo nada, deslizo mi mano por la encimera, para alcanzar el imán de los cuchillos. Es más hábil que yo, bloquea mi movimiento. Acercándose un poco más a mí. Solo un grito ahogado sale de mi boca y noto que me desvanezco. No termino de perder la consciencia, vuelve al segundo intento. Empapa más el pañuelo y lo apretá en mi nariz. Ese seria mi Hic incipit, a partir de ahí, todo fue mucho peor.

Llega el final de los relatos de In mente Interfectorem.

En mi cabeza todo seguía siendo un caos. Los recuerdos venían a mí, pero no les encontraba un orden, no era capaz de entenderlos. Necesitaba respuestas, solo podía dármelas Mario, pero ya no esta. Desde que desperté del coma, mis recuerdos desaparecieron. Al dejar la medicación, de forma leve, imágenes vienen a mi cabeza. Recuerdo a Mario de unos años antes. Al abrir el trastero, cojo las escaleras para el armario de mi cuarto. En la parte, seguramente encuentre respuestas. En una caja mi madre guardo fotografiás y diarios. Todo ello de los campamentos de verano, le pongo en todos esos recuerdos. Después de un buen rato, la ultima caja, contenía una foto de ambos. Sabia que su rostro era más conocido de lo que creí. Quería contárselo todo a la detective, cogí el primer abrigo que pille de la percha y fui a por el coche. Del bolsillo cayeron unas llaves y dentro del bolsillo había una dirección. Puse el GPS del coche y fui a esa dirección. Necesitaba respuestas. Cuanto más me iba acercando al lugar, más podía reconocerlo. La entrada era un edificio abandonado, pero escondía bajo el la entrada de los túneles de alcantarillado. Podía recordar un poco más. Las llaves encajaban una por una, cada cerradura que me abría paso. Yo podía recordar cada paso un poco más. Al pasar por la primera puerta, vi de fondo la mesa de los monitores. No estaba segura si ir, o retroceder. Ya no soy esa persona, o eso quiero creer. Sigo por el pasillo, al pasar por las cortinas, vuelven las voces, los recuerdos.

Pude entender todo, pude ver cada victima y mis propias manos manchadas de sangre. Podía recordar la verdad, como ocurrió el accidente, como entre en coma y como yo misma asesine a Ernesto. Como inconscientemente esa persona dentro de mí quería salir. Como manipule todo y a todos. Nunca debí salir del coma.

¿Estas segura de que podrás? — Mi mente resopla a la vez que mi boca.

Solo mira y aprende. — Después de prepararme con ropas ajadas y de auto infligirme unas cuantas heridas, ya estaba lista para mi actuación. — Estoy lista. — Juntos fuimos directos a la habitación contigua a Alicia y Erica. Solo dos estaban conectadas, la de Alicia y la mía. Debía contar mi historia y como acabe siendo una victima más.

¿Hola? — No hizo falta esperar. Dude un poco y espere a volver escuchar su voz. — ¿Estas bien? —

Si. — Espere de nuevo para hablar.

¿Tienes nombre? — Todo podía comenzar.

Nereida, Romero Sáez. — Ella dejo que siguiera. — Deja que te lo cuente todo. Hic Incipit.

Al correr las cortinas, el olor a podrido volvió a mis orificios nasales. Fue como un suero para la memoria. Con una dosis de realidad, como las lagrimas que brotaban de mis ojos. La Nereida del pasado pedía salir, pero Nereida presente luchaba por continuar. Sin mi medicación la batalla estaba perdida. Perdí.

Siempre fuiste tú. — La inspectora Rodríguez la siguió hasta aquí.

Siempre fui yo. —

Entregate, colabora. Te reducirán la condena. — La inspectora es de la vieja escuela. — Debieron de haberla dejado en coma. — Mientras la inspectora se acerca, yo me acerco más a la mesa quirúrgica. — ¿De quien hablas? — Entre varios instrumentos quirúrgicos, palpo un pequeño bisturí.

De Nereida. — El rostro de la inspectora se contrae. — La noto confundida.—

¿Quién eres? — La puerta ya está abierta.

In mente Interfectorem. — La inspectora susurro.

*La mente del asesino*. —Ambas nos miramos. Guarde el bisturí en la parte trasera del pantalón y alce mis manos arriba. La inspectora alzo las suyas, quería mostrarme que no tenia el arma. Saco las esposas, cuando estaba lo suficientemente cerca. Hundí el bisturí en su garganta.

¡ALTO POLICÍA! — Al darme la vuelta el inspector Domingo me esperaba. Me estaba apuntando con su arma. Regreso ante el cadáver de la inspectora, saco el bisturí de su garganta y antes de poder hacer nada. 

Un disparo golpea mi columna.

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Al relato de como pillaron a esta asesina le ponemos fin. Pero mi gran proyecto esta por venir. Espero que esto solo os sirva para abriros la boca.

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Creo que después de unos arreglos más y unos cambios. Esta semana si que si. Estará el PDF listo.

 

 

 

 

 

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Las habitaciones de la mente- In mente interfectorem. (Cerca del final)

-1-

Nunca estaré al 100℅, pero me encuentro más centrada. Pronto podré volver a las clases y dejarme de tanta paranoia en mi cabeza. Elliot nunca apareció, ni creo que aparezca.

¡BAJA LA TELE, SORDO! — Mi hermano ya parece un abuelito, la televisión resuena por toda la casa. —¡BAJA, QUE ESTO TE INTERESA! — La reportera del Telediario habla sobre la aparición de un cuerpo cerca del zulo y el túnel de alcantarillado.

“—Lo poco que nos han contado los inspectores. Es que el cuerpo podría ser del joven que está en busca y captura. Elliot. Por el secuestro y asesinato de varias jóvenes. Que ahora desmorona un poco la investigación.

¿Como puede ser posible? Estos de la tele ya no saben que inventar para tener audiencia. Pero desde luego que me alegro, si ese cabrón está muerto. Mientras estoy en el baño, escucho cuchichea a mi madre y a mi hermano. Debe de estar hablando de la tele y de lo que han encontrado. La verdad que no les prestó atención. Un golpe seco en la puerta me saca de mi letargo. Mi madre exige de mi persona, urgente. Cuando salgo me apunta con la papelera de la habitación en mi cara.

¿Me puedes explicar esto? — Dentro aparte de papeles al fondo se pueden ver las pastillas de los nervios.

Que ya no necesito estar drogada todo el día mamá. Estoy mejor y esas pastillas no me deja ser yo misma. —Su expresión deja ver el descontento a mis palabras. Pero deberá encarga lo que quiero, ya soy mayor de edad y sabe que eso lo decido yo. No le da tiempo a contestarme, antes suena el teléfono de casa.

Es la inspectora, necesita hablar contigo. — Otra vez todo, nunca acabará esto.

Otro interrogatorio más que se suma. El semblante de la inspectora cada vez es más severo. No veo que se regale ni un poco, debe de haber pasado algo que les haya destrozado todo el perfil del asesino. Que irónico todo, al final el monstruo se volvió víctima. La misma habitación, con sus misma mesa, silla, cámara y cristal. Espejo o como más rabia te de llamarlo.

Mejor, ¿no? —Apoya bruscamente sus manos en la mesa. Yo arqueo una ceja. No se porque, pero quiere desestabilizarme.

Depende inspectora. Si me va a decir que el muerto es Elliot. Bailare. —No muestra gesto que me de una pista de que piensa o siente. Es demasiado frustrante.

¿Por qué dejaste de tomar la medicación? —De nuevo vuelve apoyarse en la mesa. —¿Y desde cuando? — Su tono de voz cambió. Sin control, dejó entre vez una sonrisa. —No contestó a mi pregunta.

¿Es Elliot? —No me responde. — Me encuentro también, que no vi necesidad de seguir con algo que me dejaba más muerta que viva. Y no he pasado por todo eso para seguir muerta en vida. — Sigue sin articular palabras, pero no puedo mostrar debilidad. Ya sospechan de mi y no sé el motivo.

Efectivamente es Elliot. Yo lo que me sigo preguntando, como es posible que él fuese tu secuestrador y el causante de tantas atrocidades. Si él hace 16 meses que lleva muerto. — No puedo contestarle, no sé que contestarle. — ¿Me lo puedes explicar? — Aguanto la mirada. Abren la puerta, el otro inspector casi sin aliento llama a su compañera.

Otro cuerpo. Mario de Vega González. —Ambos se van corriendo y el agente que queda allí me lleva hasta la salida. Mi madre espera en la puerta.

En el centro comercial, entró de tienda en tienda. Me pruebo ropa y zapatos. Soy capaz de olvidar un poco la escena de la comisaría. Cuando llegó a casa me baño, ceno y me acuesto. Creo que volverán a llamarme.

 

*El olor a moho es nauseabundo, pero esto es lo mejor que pude encontrar. Está lo suficientemente aislado para que por mucho que quieran huir, mueran deshidratados intentándolo.

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No llevó la cuenta de los días, desactive los dispositivos que me relacionaban y deje mi coche abandonado. La furgoneta blanca que adquirí tampoco estaba tan mal.

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Ahora voy corriendo por el campo del alcantarillado, veo el pozo. Comienzo a subir la cuerda, estará muerta, sería un milagro que estuviese viva. —Bebé— No contesta pero Alicia acepta el trago de agua.

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Ambos embriones los llevaré yo misma implantados.— Preparó el instrumental básico y realizó la primera prueba

Experimento 1 realizado— Apagó la grabadora y preparó a la sujeto 2.

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No debí enfadarlos, las órdenes eran claras y no las seguí. Solo espero que me perdonen la vida y me dejen seguir en esto. Yo sabía de sobra donde me metía.*

Me despierto sudorosa, sin encontrar explicación a mi sueño. Creo que debería llamarlos recuerdos.

*Imagen de Shivil xx en Pinterest*

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Verum.

Prima quae prius 9 -Ad extremum spiritum-

Prima quae prius 8.

Categoria: In mente interfectorem

 

 

 

 

 

 

 

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