10/52Haz un relato sobre una mascarada- RETO-1 Traje de época. 2 Mascaras. 3 Fusibles.

1 Traje de época.

2 Mascaras.

3 Fusibles.

if0bit

Me encuentro en el centro de la pista de baile. La música, los focos y el gran mogollón de gente a mi alrededor me resulta muy agobiante. Por un momento necesito salir y tomar un poco de aire. El vestido que elegí para la ocasión no es de mi agrado, tampoco nos dejaban muchas opciones para elegir. La fiesta de mascaras, de este año la habían elegido en la época victoriana, entonces la indumentaria quedaba clara. Mis padres organizaban toda esta farándula en el ayuntamiento del pueblo y yo debía de hacer acto de presencia, por que así ellos me lo pedían. Yo agradecería que un año me dejaran tranquila en mi habitación, con una taza de café y un libro. Pero esa opción no era posible, ni seria. Avanzando para ir a la salida, me encuentro con el grupo de posibles del instituto. Como en una película mala de adolescentes, puedes distinguir a cada uno en el grupo. Agradezco ser invisible y que no me digan nada. Ademas con los disfraces y el nivel de alcohol que llevan, ya no distinguirían ni a su madre. El aire en la calle era frio, pero sentaba bien el fresco comparando el agobio que hay dentro de la fiesta. Estoy un poco aburrida y cansada, prefiero divertirme un poco con todos los asistentes a la fiesta.

¿Aburrida? — Un chico alto y moreno me mira mientras se liá un cigarro. — Lo mismo que tú. — Él echa un sonrisa y levanta su mirada hacia mí de nuevo, pero no dice nada.

Se me ocurre algo divertido, ¿te animas? — Una gran carcajada resuena en la entrada del edificio.

Suena algo muy indecente, para una niña bien como tú. — Arqueo una ceja ante la ridiculez que salio de su boca. — Creo que te estas equivocando, hablo de algo para fastidiar la fiesta. — Vuelve a sonreír, parece que me va a contestar, pero no dice nada.

¿Se te ocurre algo? — Da una calada a su cigarro y se acerca a mí, dejando el espacio personal justo. — Un apagón de luces estará bien, llevame a la caja de fusibles y haré los honores. — Esta vez la sonrisa se me escapa a mí. No contesto, le guio directamente a la caja para bajar los fusibles. No era necesario pasar por la fiesta para ello, el recorrido lo hicimos desde atrás, la puerta se encontraba abierta. — ¿Lista? — Asiento y arranca tres fusibles, quedándose con ellos de la mano. Ambos salimos del cuarto corriendo y riéndonos como loco.

No ha sido tan divertido, ¿y si nos vamos? — Estoy harta de la misma fiesta aburrida de todos los años.

¿Así vestida? — Mientras el se ríe, yo me voy quitando el traje estúpido que llevo. El mientras abre los ojos.

No te emociones, llevo ropa debajo. — Esta vez me rio yo. Me ofrece un casco para subirnos a su moto y ambos nos alejamos dejando, el traje, las mascaras, los fusibles y mi móvil en las escaleras del ayuntamiento.

*Imagen de Guillian Twist por La Rosa Negra.*

 

8f42bf78-97e6-4e35-8ec5-709ed099f8e9-bc677968-884e-4899-8706-6710859dba8f-v1

 

 

 

 

 

 

cc-by

1903140273596.barcode2-72.default.png

Anuncios

Unión de magia-El lazo de Aquelarres.

El lazo de Aquelarres.

Hace meses que se espera la Luna de sangre. Ese día mi familia será unida junto a un lazo de magia con otra familia, unificando ambos aquelarres. Para todos ellos esto es importante, para mí es mi destrucción, uniendo mi vida a alguien que tendré que amar sin querer o por lo menos intentarlo. Mi madre vio en una premonición antes, antes de que ambos naciéramos que seriamos almas gemelas y fue cuando mi padre como el primer cargo fue hablar con el primero del Aquelarre de Amboto. A solo dos días de la Luna, dentro del grupo se mueve todo para unirme al otro brujo. Muchas de las chicas me comentan a diario que envidia sienten, cuan afortunada soy y que no desprecie esta oportunidad. Aburrida de tantas tradiciones, pero tan acostumbradas a seguir lo que dicen mis padres. Debo respetar la importancia del día, de los detalles y respetar a mi futuro esposo. Que teniendo 24 años me sienta tan atada al aquelarre, que ni se disfrutar de lo que verdaderamente me gusta a mí.

— Recuerda hija mía que hemos esperado años para esto. En dos días será el momento indicado, donde el punto alto de magia os enlazará por siempre como uno solo y uniréis ambos aquelarres. — Miro a mi madre como un corderito degollado, sabiendo que yo soy el mejor ejemplo de sacrificio en todo esto. — Tu tatuaje, ¿te volvió a arder? — Niego con la cabeza y continuo peinando mi pelo frente al tocador. Mi madre agarra mi muñeca, acercándose para observar con detalle. — Sabes que cuando a una bruja le duele su marca no es buena señal. Todo tiene que ser perfecto para el día, no podemos permitir ningún desastre. — Harta de otro sermón más decido irme fuera. Con todo el nivel de nervios que mi cuerpo carga, ni un simple teletransporte me sale correcto. En vez de aparecer fuera de la casa a poca distancia, me encuentro en el interior del bosque. Puedo escuchar el sonido de las ramas al moverse junto al viento, a los pájaros y a, lo que parece ser una voz de un chico.

— Nos volvemos a ver, Santa Circe te voy a llamar. ¿Que haces tan solita por aquí? — Una sonrisa picara se escapa de su rostro, esta vez no controló bien sus pensamientos y me cuesta bastante. — ¡oh!, perdón San Asmodeo por perturbar su paz. Pero me tengo que marchar. — Como la primera vez que le conocí, al darme la vuelta para marcharme, él agarra mi brazo, esta vez piel con piel su muñeca. Esa fue la segunda vez que mi marca ardió. Retire mi brazo con signos de dolor obvio, esta vez el la agarro para observar la zona más de cerca. El mismo le soltó, mirando nos mutuamente a los ojos, podía ver el horror en su rostro al ver la verdad, levanto la manga de su camiseta dejando ver su marca. Tras mi sorpresa y por el descubrimiento sin pensarlo me volví a casa desapareciendo ante él. —¡ Padre! ¡Madre! — Grite mostrando mi nivel de nervios. — ¡Padre! ¡Madre! — Volví a gritar.

— En el Salón. — Era la voz de mi padre. Al entrar pude ver a cuatro personas desconocidas para mí. Podía percibir que al padre y la madre con dos pequeñas niñitas. — Hija te presentó a los futuros miembros de la familia. Son los Goyeneche del Aquelarre Asmodeo. — Mi padre procedió a presentarme a toda la familia. Pero yo sabia que alguien faltaba y quien era. Tras una velada corta, pero para mi eterna, el timbre de la puerta sonó. Sería él.

— Yo abro. —dije mostrando la mejor de mis sonrisas. Al abrir la puerta nuevamente la sorpresa, encontrándome con dos chicos, Asmodeo y el otro chico por descarte sería mi futuro esposo Agamenón.

circe.jpg

*Imagen de Antonio Lucas en ¡Oh mi revista!*

*Imagen de Super Curioso en supercurioso.com*

Unión de magia- Conexión.

 

 

 

 

 

 

 


 

 

Anclados en bucle-Final definitivo.

Mirando a la nada, viéndolo todo, mis compañeros de viajes volvían a ser los mismos. Mi mente me decía que ese era el patrón correcto para cortar esto.

 

— Esta vez no fallare, llegaremos al destino. — Sé que los ánimos de Samuel eran de corazón, pero yo era lo suficiente inteligente para saber que no todos saldríamos con vida de esto.
— Seamos sinceros, alguien no saldrá. Sé que seré yo, todo empieza en mi parada. — Hasta yo misma noto el egocentrismo en mis palabras, sin estar segura de las paradas anteriores.
— Podemos intentarlo. Lo mejor sería quedarnos en el vagón, cada uno en su sitio con el cinturón. — La señora, el hombre asistieron dándole la razón a Samuel. Yo mientras, seguí enfrascada en la lectura de un libro, Samuel me siguió y de nuevo saco su libro y se dispuso a leer.

Después de unas horas fui interrumpida por una voz, eludí de donde podía venir aquella voz o quien era y volví a la lectura.

Seguía insistiéndome.
Seguí negándole mi atención.

—¿QUÈ?— Me quité los tapones, había alzado mucho la voz y había asustado al resto del vagón.
— ¿Estas bien? — Asiento afirmativamente, para luego preguntarles si alguien me había llamado o si lo habían oído, los tres negaron ambas preguntas. Esta vez me puse los tapones y un antifaz y me eche hacia atrás, descansaría un poco.

— ¿Ruth? ¿Ruth? — Samuel me está zarandeado, me había quedado dormida. Me retiro el antifaz de los ojos y veo a este y a los demás viajeros muy nerviosos.
— ¿por que estamos parados? — Espero respuesta, este agita sus manos muy nervioso pero no les salen las palabras y hablar con los otros dos en situación de estrés es imposible. — Por Dios Samuel arranca, como el maldito tren. Te hice una pregunta muy simple. — Sin contestación, yo ya me imaginaba lo que estaba por venir, la marcha atrás. Pero antes de todo eso la voz en mi cabeza volvió. Esa vocecilla retumbaba en mi cabeza, la marcha atrás comenzó y todo se acabó, otra vez.


De nuevo me encuentro en la estación, cansada de la misma historia, sin morirme sin descanso y de llevar a tantos conmigo. Esta vez decido no subir al vagón, comienzo a caminar por el andén, de nada me sirve, por que sin saber cómo me encontraba sentada ya en mi asiento y en mi vagón. Antes de abrocharme recordé lo que dijo la voz de mi cabeza y cande el vagón asegurando me que nadie pasará. 

El viaje fue muy tranquilo, en cada parada pude ver a mis tres compañeros de viaje, bueno cuatro si contábamos al pequeño perro de bolso. En cada uno de ellos pude ver el recuerdo, de todo lo que habíamos pasado y la angustia de ver que era real lo que ninguno quería creer, que uno debía morir.

Todo el trayecto lo hice dormida, cinco minutos antes de llegar me desperté, mire un poco el paisaje y recogí mis cosas. Había llegado bien a Gotxea.

En el andén podía ver a dos de mis amigas, al acercarme a ellas iban pasando de largo, me estarían tomando el pelo. Podía escuchar bien su conversación.

¿Pero esta boba? Llamala que baje anda, que tengo mal aparcado el coche, haber si no se ha dado cuenta de la parada. — La boba debe de ser ella por que me tiene enfrente y no me ve. Les hago a ambas señas, intento tirar de sus chaquetas, pero sin éxito.

— Vamos a entrar a por ella haber si le pasa algo. — Ambas comienzan a subir al vagón, yo dirijo mi mirada a la ventana. Me veo a mi misma con la mirada perdida y petrificada. No lo entendía si yo estaba fuera del tren. Al llegar ellas hasta mí, un grito desgarrador salía del tren, pronto aquello se lleno de Seguridad y policía y yo simplemente me alejé libre, sin querer saber que me paso. Solo quería escapar del tren 245 con destino a Gotxea.

Haz un relato con un personaje mitológico como protagonista.8/52RETO.Guerra de Reinos Mágicos.

Guerra de Reinos Mágicos.

1b9ec69867396a164d678aa863247f56.jpg

Tras conseguir la paz podíamos sentirnos seguros de nuevo en el reino, todo quedo arreglado y pactado y la guerra entre hadas y elfos finalizo. Ya nadie se acordaba del por que de esta guerra, yo en cambio si. Mi padre me envió lejos, para ser instruido como rey para cuando llegara ese momento, yo solo podía pensar en ella, tan frágil, con esas alas tan perfectamente como ella. Nuestras familias no podían concebir como entre nosotros podía haber esa relación que para ellos era tan aberrante. Todo lo dejamos pasar y tras años alejados haciendo cada uno su vida, volví al reino para conocer lo que pronto yo gobernaría, lo que jamas pensé que ese día me toparía con ella, seguir igual de hermosa que cuando la deje para irme, con una gran diferencia, ella ya estaba prometida con otro, con alguien de su especie. Deje de preocuparme por eso, no tenia que ver conmigo, me tenia que centrar en lo importante, el reino y como este se veía amenazado esta vez por el reino del hielo, de como estos seres amenazaban con arrebatarle toda la magia a nuestro Nemeton o árbol de la vida, que mueve por todo el reino la magia como un corazón bombea la sangre por el cuerpo, sin el todos moriríamos.

Debía recibir a todos los soldados que pronto combatirían para protegernos a todos, con espada en mano y mi semblante regio monte a mi caballo dirección al campo de entrenamiento, me encontraba preparado para comenzar la instrucción.

–Caballeros, creo que no hace falta que me presente. Mi padre me ha encomendado la misión de coronar esta batalla y claro que es para ganarla. 935b343f5c406ce28bb05d64473c2331--elf-warrior-woman-warrior.jpgDebemos proteger a todo el reino de lo que esta por venir, tenemos que tener todos los frentes claros y por supuesto conocer bien a nuestros enemigos, ellos ya saben nuestra debilidad y quiero que vosotros conozcáis la suya. – Me dirijo hasta un podium antes preparado, el cual tengo tapado para darle emoción al descubrirlo. Agarro la sabana y tiro de ella hacia atrás dejando visible una pequeña piedra azul oscuro, apagada y sin brillo.

– No se si sabéis de que se trata, pero seré breve, esta es una parte ínfima de lo que ocupa el corazón completo, la veréis fea y sin vida, pero cuando esta junto a la base de todo el reino del hielo resplandece, para derrotarlos solo necesitamos destruir esa base. Unos seréis instruidos en batalla y otros tendréis la misión de destruir la base de ese reino. – Nadie habla, nadie pregunta, se hace un completo silencio. De fondo puedo percibir como unas hadas revolotean intentando escuchar el discurso que estoy dando, retiro un mechón de mi cabello detrás de mi oreja, para intentar escuchar lo que quiera que digan.

– Ese elfo iluso, piensa que va a ganar, el reino del hielo acabara con ellos y jamas tendrán sospechas de nosotras las hadas. – Ambas hadas soltaron una carcajada que me hirvió la sangre, pegue un golpe en el podium y grite al cielo. – ¡Nooooooooooo! Esas malditas hadas otra vez en todo esto. Quiero que alguien las vigile, quiero saberlo todo. – Dos elfos jóvenes, de la parte de atrás fueron en dirección a ellas, mientras yo seguí dando mi discurso y mi padre se me acerco desde mi espalda, coloco su mano en mi hombro y me dio una sonrisa aprobando mi mandato. 

*Imagen de Gabriela Tancetti en pinterest.*

*Imagen de Gabriela Tancetti en pinterest.*

8f42bf78-97e6-4e35-8ec5-709ed099f8e9-bc677968-884e-4899-8706-6710859dba8f-v1

 

 

 

 

 

 


 

cc-by

1812109280899.barcode-72.default

Hic incipit. (RECORDANDO COMO COMENZO TODO)

Recordar como empezo todo. 

 

Abro la ventana y me coloco en el alféizar de la misma, respiro hondo, me doy la vuelta y me dejo caer. Me despierto sobresaltada y sudando, respiro tranquila solo era un pesadilla y yo sola conseguí salir de ella. Siempre me funciona la misma hazaña subir hasta el ultimo piso de un edificio y dejarme caer, me siento aliviada.

Me levanto de la cama en dirección a la cocina para ponerme un vaso de leche y me doy cuenta de que alguien más esta despierto en casa, me quedo en la puerta y observo. ¿como es posible?, mis padres no se encuentran en casa y mi hermano Arturo tenia una fiesta, habrá vuelto antes. No hace nada solo mira a través de la ventana, un suspiro sale de entre mis labios, ¡me a oído!, se gira y sus ojos negros y fríos me miran penetrantes, siento miedo. Solo un grito ahogado sale de mi boca y noto que me desvanezco.


 

*In mente interfectorem*

8f42bf78-97e6-4e35-8ec5-709ed099f8e9-bc677968-884e-4899-8706-6710859dba8f-v1

 

 

 

 

 

 


 

cc-by

1812109280899.barcode-72.default

Dos de tus personajes se enamoran. Escribe un relato romántico lejos de los tópicos. 7/52RETO. LUZ Y SOMBRA.

Luz & Sombra

Vivo en un mundo lleno de oscuridad y resentimiento, en las sombras sin ningún rayo de luz que nos ciegue. En mi espalda cargo con el peso de todo ese reino como única heredera del reino, mis padres siempre me lo han hecho saber. Todo esto tiene algo bueno, no necesito desposarme para poder llevar este reino, podría reinar yo sola.

derek-liang-540362-unsplash

Mis padres creen que por mi gran carácter seré una buena reina y llevare con puño de hierro el mundo sombrío, a mí realmente todo esto me da igual, huiría de aquí a cualquier otro mundo sin pensar en lo que el resto espera que yo haga.

Todo cambio dos días antes de mi coronación, cuando paseaba por el bosque de las almas caídas y la luna más brillaba, un gran caballo blanco se encontraba bebiendo en el lago, este caballo emanaba luz dentro de el, realmente estaba paralizada ante tanto destello. Cuando más me acercaba todo ello más dejaba, cerca del caballo se encontraba un chico, tan luminoso o más que el caballo, el también se clavo fijo a mirarme, me acerque a él para presentarme, si el me hablaba no me acuerdo de que me decía, estaba obnubilada ante su presencia, llamo realmente mi atención y su luz ilumino los rincones de este mundo.

Príncipe Alasmax del Reino de la Luz. – Me ofreció su mano para estrecharla en un apretón de manos, yo ofrecí la miá, pero no pude articular palabra, seguía fascinada ante él. Yo la futura Reina del Reino Sombrío con todo su carácter se quedo muda ante un ser de luz.

Osskura futura Reina de este Reino. – Intento mostrar mi indiferencia y levanto mi mentón. Él mostró su sonrisa, odio cuando alguien sonríe o muestra simpatía pero yo sin encontrar motivo le devolví la sonrisa, su presencia me daba confianza para mostrar, mi, ¿gratitud?.

Invite al muchacho acompañarme al palacio, hablamos y el me reconoció que fue invitado como representante de su reino a asistir a mi coronación, pasamos un rato agradable, él fue simpático y yo estoy siendo muy repulsiva a mi parecer, no puedo creer que yo piense que este petulante es de mi agrado, nuestros mundos, nuestro carácter, nosotros mismos en general somos completamente diferentes. A pesar de todas las diferencias que tenemos algo más halla de todo eso nos une, siento atracción por ese chico.

Unos meses después de la coronación seguí el contacto con Alasmax, nos fuimos conociendo, todo el reino recalcaba el buen el carácter que tenia estos días, como el contacto con el príncipe del reino de luz suavizo mi pensamiento y como estaba más benevolente. También se hablaba del cambio del príncipe, como su rebeldía le hacía escaparse más a menudo del reino y dejar alguna que otra de sus tareas diarias en el reino, como se negaba a ser casado con la princesa del Reino de las estrellas, ambos habíamos unido grandes lazos de amistad.

Ante tantos cambios los superiores en ambos reinos hablaron y sin llegar a ningún acuerdo se declararon la guerra, en mi casa a espaldas de la reina. Alasmax y yo nos encontramos en el Reino Sombrío en el mismo sitio donde nos conocimos, planeábamos huir y escapar de todo lo que nos distanciaba, después dejamos de hablar y solo compartimos miradas, sonrisas y luego sin más fundalasmax y Oskimos nuestros labios y olvidamos todo lo demás, solo eramos nosotros.

casey-horner-432428-unsplash.jpg

A un brusco movimiento del suelo nos separamos y ambos quedamos en lados contrarios, vimos como el suelo se abría y hasta el lago era dividido, como ambos nos separamos y ni siquiera estirando nuestros brazos podíamos llegar uno al otro, como este mundo que jamas quiso que estuviésemos juntos, por fin lo consiguió, tras muchas lagrimas, sollozos y gritos desesperados nuestro amor fue absorbido por la Oskkuridad.

*Foto de Derek Liang en Unsplash*

*Foto de Casey Horner en Unsplash*

8f42bf78-97e6-4e35-8ec5-709ed099f8e9-bc677968-884e-4899-8706-6710859dba8f-v1

 

 

 

 

 

 

cc-by

1902169963570.barcode-72.default