16/52 relatos: Pretty Boy by Aneizar L.

Pretty Boy La cita de hoy era una más de cada día. Eso pensé antes de conocer a la clienta, no era como el resto de mujeres que contrataban mis servicios. Ella era joven, guapa y con un cuerpo de escándalo. No podía entender como una mujer así deseaba contratar a un chico de compañía. En […]

16/52 relatos: Pretty Boy by Aneizar L.

39/52. Microrrelato: “Crema de Cacahuete”.

 

Haz un relato o microrrelato en clave de humor sobre un personaje con miedo a los cacahuetes.

 

 

“Crema de cacahuete”

 

—Hoy vamos a vencer nuestros miedos.

—La Doctora Santey nos da una caja a cada uno, nos miramos desconcertados. Ninguno la abrimos estamos esperando la señal. Las manos me sudan muchísimo y el temblor tampoco ayuda, la caja acaba en el suelo y su contenido se esparce por todas partes.

—¿Cacahuetes? ¿Enserio Molly?—Los miro con mucho temor y me subo por completo en la silla, mi nerviosismo aumenta y señaló como una idiota a esos demonios con cáscara.

—¡QUE NO ME TOQUEN!, ¡QUE NO ME TOQUEN!— La Doctora se intenta acercar poco a poco, y yo me pongo cada vez más nerviosa, me devoro las uñas y acabo cayendo junto con la silla hacia atrás, quiero alejarme de mi muerte. Solo un roce y me hincharía como un globo hasta asfixiarme, solo pensarlo me pica el cuerpo y me falta el aire. Puedo recordar años atrás la experiencia traumática y la bienvenida de la parca.

—Molly, déjame que te ayude. Ya hemos hablado de esto, existen tratamientos. No te vas a morir, solo toca uno.

 

—¡JAMÁS! ¿Es que me quiere matar?— A mi alrededor todos me miran muy alucinados, recogen todo el veneno de nuevo a la caja y la dejan a los pies de mi silla todo bien colocado.

—Doctora Santey, comenzaré yo.— Anika resopla y comienza abrir su caja, muy despacio. Cierra los ojos, suda y niega con la cabeza aún así no duda y saca un espejo. Después de unos minutos abre los ojos y habla al espejo.

—Soy más fuerte que tú, me quiero.— Ella tiene el valor y debo respetarla, me levanto del suelo, me coloco en mi lugar y aplaudo y sonrió mostrando mi apoyo por su valor.

Después dejamos que reflexiones sobre su miedo. Todos pasamos la prueba, con diferentes sentimientos, siempre intentándolo. ¿Cómo me encuentro ahora? Tomando mi antihistamínico para comerme un sándwich de crema de cacahuete.

 

 


Siguiente: 40.Escribe una historia que tenga lugar en una carpintería.

 

 


 

 

37/52 | Lodrina \\ Crea un relato sobre un superheroe/heroina, que pierde sus poderes.

Unos meses atrás con los retos del 2019, no los pude subir, deje bastante de lado el blog por los proyectos. Ahora que tengo un poquito de tiempo subiré los relatos que deje hechos del año anterior para dejar zanjado el reto cerrando el proyecto en formato ebook.

-También recordaros que en Masticadores de Letras están subiendo los 52 relatos.

Dicho esto…

 


 

♥ ᏝᎧᎴᏒᎥᏁᏗ ♥

(Lodrina)

orgullo-gay-batwoman
*Imagen de https://www.hobbyconsolas.com*

 

Otra mañana más en la que el sol aparece por el lado oeste de la ciudad, la bella paleta de colores podría conjuntar con mis ojos(si pudiesen verlos). Un despertador comienza a sonar con una dulce melodía pop, y como cada mañana un delicado puño lo revienta y acaba en el montón con el resto de despertadores desbaratados. Una joven de pelo rojizo con mechas anaranjadas se levanta tan rápido de la cama que ni se la ve, comenzando a prepararse para otro día más de trabajo en el hospital de la ciudad. Está entusiasmada, su primer día como licenciada y no como médico residente. Su dedicación a los demás es sin duda evidente, y de lo más envidiables. Muchos la describen como la perfección, y es envidiada por la mitad de la plantilla de compañeros. Sus cuarenta segundos de preparación y otros pocos más para dejar todo listo la dejan con el tiempo suficiente para salir a buscar un poco de acción.

Desde el suelo los transeúntes y conductores pueden ver a un gran pájaro de color escarlata y plata atravesar el cielo a gran velocidad. Un pequeño niño tira a su madre de la chaqueta, y con su manga se limpia los mocos, solo para proceder a farfullarle algo:

—mita, mita, a ena e uela.— La madre tira del niño, para seguir hacía delante.

—Soy mama, y se dice la nena que vuela.— A ellos se acerca un señor, el anciano está dando de comer a las palomas y el deja claro al chico que esa chica no es cualquier chica.

—Jovencito, estad hablando de FantásticGirl, la gran heroína de nuestra ciudad.—

Dejamos con gran asombro a nuestros ciudadanos, para seguirla a ella, nuestra superheroína. A la cual sin ningún motivo le comienza a fallar el vuelo. Como un ave con su ala rota, la superchica comienza a caer a gran velocidad. Todo mientras es alcanzada por un rayo de luz verde, impidiéndole continuar y cayendo en el río Crwon’s. Después de unos segundos sin consciencia, FG reacciona, son embargo sus poderos no se activan con ella. Han desaparecido.

 

《3 meses después 》

 

“Está confirmado: Hoy hace exactamente 3 meses que la superheroína FantásticGirl desapareció en el río sin dejar rastro. Todo tras la exposición a un rayo desconocido. ¿Qué habrá sido de nuestra protectora? ¿ Estará la ciudad segura sin ella? No apaguen su televisor para saber más noticias, en si canal de confianza. Soy Nestor Romero y estas en Noticias CrwontwonCity Canal 6.”

 

Nuestra Doctora apaga la televisión, y deja caer un leve suspiro. Varias compañeras de profesión se burlan de su apenado rostro. Ella no hace caso de las burlas y se dispone a salir de la sala cuando una preciosa chica de melena negra la paraliza por completo. Sus ojos verdes la dejan completamente hipnotizada, y no es capaz de articular un simple…

—¡Hola!

—Hola.—Vuelve a susurrar. Ambas se intercambian un par de besos y unas sonrisas.

—Mi nombre es Katrina, soy la nueva adjunta de cardiología.

—Lodie Lloyd, del departamento de Psiquiatría.

—Interesante nombre, de donde proviene.

—No nos conocemos tanto, tendrás que invitarme a tomar algo para desvelar ese dato curioso.— La Doctora Lloyd le guiña un ojo, y las dos ríen ante el gesto de esta.

—Entonces Doctora Lloyd que sea así.—Le entrega un papel arrugado y luego se va.

—¡ESE ES MI NÚMERO! —La doctora mira embobada el papel, comprobado si es real, luego mira su reloj.

Llega tarde a unas cuantas citas. O llegará tarde si no… Sino nada, había olvidado que sus poderes se desvanecieron esta mañana mientras hacia ronda por la ciudad. FantásticGirl o Lodie Lloyd como era conocida entre los humanos de su vida diaria, nunca había tenido la posibilidad de vivir sin sus poderes, con los que tenía el gusto de haber nacido. Pero hasta que volviesen o ella los recuperase no tenía otra opción, vivir como el resto de los mortales. Entre otras tantas cosas, lo primero sería, pillar el metro, no parecía tan difícil la tarea. Pues lo fue, tras 22 intentos y 44crwonts, lo consigio. Había llegado a la primera parada de metro, pero no a la suya. Lodie se empezaba a deprimir por su lamentable situación, no se podía sentir más patética. Entonces una mano amiga apareció ante ella para su rescate.

—¿Katrina? ¿Qué haces aquí?

—Voy a mi casa, esta es la parada. ¿Te quieres venir? Las dos jóvenes se fueron juntas y tras varias latas de cerveza, 3 cajas de comidas China y un aburrido telefilm sobre la importancia del saber estar el calor y la situación lo merecían.

Lodie fue la primera, Katrina tampoco se apartó y antes de continuar nuestra superheroína ya no tan súper se excusó para ir al servicio. Todo fue demasiado rápido, y sin saber cómo acabó hay…Lodie se vio. No era un espejo, ni su reflejo. Una foto suya, en el trabajo, comprando, de fiesta, como… FantásticGirl. Lodie quedó horrorizada, pudo intuir quien se encontraba tras el robo de sus poderes, ahora solo tenía que averiguar quién era, donde tenía su poder y cómo acabar con ella. Lodie regresó al salón donde esperaba Katrina, la atmósfera se volvió muy gélida(como la mirada de ambas).

—¿Todo bien guapa?

—Perfecto.

 


 

*Lodrina: Lodie+Katrina,  ya tenéis shippeo.

Black and White Vintage Writer Business Card (1)

Comienza un relato con la frase, “Estoy en el fin del mundo”. 36/52 RETO LITERUP.

El reto 36 de este sábado lo quise continuar desde otro reto que tuve…

Esta semana piden empezar con la frase…

“Estoy en el fin del mundo.”

Hace unos meses hacia por Twitter una serie de retos con imágenes. Continuaré desde ese microrrelato y esa imagen.

Micro: “No habrá más futuro”.

“La unica superviviente”

Estoy en el fin del mundo. Tras varios días vagando por la oscuridad, la sequedad y la soledad. Debo reconocer lo obvio, soy la única superviviente. Debí hacer caso a Tersú, y manejar mejor el poder dentro de mí. Creí que todo estaba bajo control, y el poder consiguió absorber mi mundo. Sin ningún recurso, yo tampoco viviré mucho tiempo, debí de recordar donde quedaba el refugio del tío David. Será mi única oportunidad.

El sol es abrasador, es irreal a los grados que podemos estar. Las partes de mi cuerpo al descubierto, están cubiertas de quemaduras(algunas infectadas). La mugre esta adherida a mi cuerpo y mi ropa está hecha harapos. Se como acabara todo esto, sin ninguna existencia con vida en el mundo. Sé que no lo he intentado todo, y el poder que llevo me consume día a día y no podre aguantarlo más tiempo. Puedo recordar ese día y como Álex intento protegerme de todo y también como lo aparte de la vida, de mi vida sin querer.

“Todo ese día estaba sumido en una espesa niebla. La abuela de Álex, Tersú se comportaba más raro de lo habitual. Cuando me vio, quedo en un trance. Sus ojos eran blancos y apretaba fuerte mi mano. Después de decir muchas palabras al azar, paro. Calló al suelo y no recordaba nada de lo que había dicho. Ahora yo puedo recordar esa verborrea a la que no le encontraba sentido.

—Tu fuego, quema. La Ciudad se calienta. El fin. Tu sola, tú mueres.—

Ahora no paró de recordarlo, pero tampoco pudimos prever todo más, el calor salio de dentro, sin avisar. Fue demasiado fuerte, me agoto por completo y cuando desperté podíamos ver toda la ciudad al otro lado. Estaba consumiéndose por el fuego, moría toda la ciudad. Cuando quise impedirlo, Álex no me dejo y fue fatal para él. Nuestro contacto hizo que él ardiera, convirtiéndose en polvo. Abandonando me. Te hecho tanto de menos amigo.

Sé que estoy llegando al final de todo, siento mucho frío fuera de mi cuerpo. Pero por dentro el calor es más fuerte. Mis manos se sienten atraídas hacia el fuego, son un imán que absorben la fuente de poder que emana de la tierra y todo ese calor terminara por destruirme.
Dentro de mí están cada gota de energía y mi cuerpo no puede soportar todo esto, la presión está cediendo y yo termino abandonando lo que quedaba de mi destruida tierra.”

Ahora sigo brillando y alumbrando con mi luz, todos me conocerán por…

“Allsetra dullea metrae”

Inventa una guerra y pon a tu protagonista en la vanguardia de la batalla. RETO 35/52

“Segunda Arenda para reina”

Llegó el día, todo el reino confía en mí. Yo Cercedellia, hija de Massandiel. Princesa de Arandia. Llevaré a las Arendas a la Victoria en el batallón.

Hace años que el reino de Fantasía estaba protegido, pero los humanos de nuevo buscan la sangre y el horror. Jamás nos han respetado y solo por el miedo a lo desconocido.
Pronto, la reina me coronara como heredera que soy. Y ganar esta guerra entre mundos, me dará la suficiente credibilidad para ser futura reina.
En nuestro mundo, llevamos años reinando las Arendas, orgullosas de nuestra descendencia de Ninfas. Pero los humanos ven la necesidad de hacerse con todos los reinos y sus tesoros. Y para negarles todo ello, estoy dispuesta a sacrificarme en esta batalla y librarme de todos ellos. No soy de las que se quedan viendo desde atrás, estaré en vanguardia dando hasta mi último aliento.

Montando mi dragón hacia el lugar, podemos ver a todos nuestros enemigos acercarse. Son numerosos, pero nosotros también lo somos. Además contamos con algo más fuerte que cien de sus hombres, el poder de la madre tierra y los cuatro elementos. Es una lucha que no podrán ni rozar con la punta de los dedos, y tampoco estoy dispuesta a dejarlos que lo intenten.

—Segmento, fuego.— El gran dragón de colores apagados y escamas puntiagudas suelta una gran llama, acabando de inmediato con ¼ de los oponentes. Dando media vuelta, de nuevo hacia combate, puedo ver a mis tropas dar sus vidas por Arandia, no tienen miedo y con nosotras se suman otras criaturas del reino. Puedo estar orgullosa de Fantasía y de todos los que somos parte de ella.

Siendo más en número que todos ellos, Segmento vate sus alas. Arrasa con los pocos que quedan, dejándolos en el suelo y uniéndose a mí Varesae y su fiel dragona Garsgae. El último aliento de fuego acaba con los pocos humanos que deseaban arrebatar la belleza de nuestra tierra.

—Hago un llamamiento a la madre tierra y sus elementos. Une todos estos cuerpos, alimentando el reino y no dejando perder sus almas. Revive la esencia buena que quede en ellas, formando seres de luz que guarden el Reino de Arandia.— Todos los seres mágicos y no mágicos que han defendido, como han intentado destruir todo Fantasía, se funden con el verde prado y las almas siendo una clara luz. Siendo parte del núcleo de la magia.

Podemos poner fin a todo lo malo, por lo menos durante un largo tiempo. Y cuando llegué el día recibiré orgullosa la corona, para que me llamen Cercedellia, Reina de Arandia y Fantasía.

Escribe un relato con dos personajes que tengan maneras de hablar distintas. RETO 34/52.

“Las Rebajas”

Ambas mujeres se acercan, van seguras, una frente a otra. Según se ven más cerca, una de la otra, aceleran el paso. El puesto metálico del 70% es el punto de mira de ambas, las miradas de odio son lanzadas al aire y la tensión es palpable.

— Haraposa, no puedes pagar esto ni de rebajas. Esto no es modas barrio bajera. Te has equivocado de lugar.—
—Mira la pija esta, con aires de reina. Tengo yo más glamour que tú. ¡Hasta sentada en el váter!.—
—Ugg, que soez. Que sabrás tu de glamour. Combinando de esa manera las prendas. Con ese mal gusto, estropearas este vestido de Luxá.—
—Te has equivocado de persona. —

La mujer de moño despeinado y deportivas de leopardo suelta de golpe la prenda. Dejando caer de culo, al suelo a la otra mujer. Ambas mujeres distraída, han dejado olvidado el vestido. Siendo una tercera persona quien lo coge y se lo lleva. Cuando ambas van en busca de el, ya no esta y la tercera mujer ya ha salido de la tienda.

—Al final pija, nos han sacao el vestido a las dos.—
— Era de la temporada pasada, era para regalárselo a una cuñada. Tampoco era de importancia.—
—La cuestión es que le has hechao ganas. Bien jugada pija, bien jugada—

La señora de zapatos Mernolo y manicura perfecta, alza el mentón y sonríe. Marchándose por la puerta, dejando atrás a la otra mujer. La mujer de pelo alto sigue buscando en el puesto. Después de diez minutos de búsqueda encuentra un par de vestidos iguales al anterior. Va a caja y los paga, después sale en busca de la señora que calzaba unos Mernolo.

—¡PIJA! ¡PIJA!— Le tiende la bolsa.— Para que veas que las personas “menos adineradas”, somos buena gente.— La mujer no contesta, y cuando le extiende un cheque, la otra lo rechaza.

Diez años después, forjaron una buena amistad, y siendo muy diferentes han sabido ser grandes amigas.

Haz que tu relato gire en torno a un cuaderno de dibujo. RETO 33/52

“El cuaderno de anillas de vida”

La vida en Ciudad lineal es demasiado plana. Pero nunca podremos aburrirnos, tenemos infinidad de historias por contar. Vidas sorprendentes, viajes a los más recónditos lugares, muertes y resurrecciones a la vez y por supuesto mundos paralelos(en color, blancos, negros o grises).
Un día escuchamos que en ciudad Cuadricula las dobles dimensiones serían el futuro. Yo creía en todo ello y más pudiendo crear infinidad de historias y hechos con mi pequeño cacho de grafito.

En Ciudad Lineal la principal diversión residía en cada reglón, por cada página a la que le daba la vida. Todo un mundo a partir de mi cuaderno, mi pluma y mi imaginación.

La gente a mí alrededor no creían como yo, no podían ver esas vidas creadas, ni ese mundo a rayas. Mi gran cuadernos, no se componía de muchas hojas, o anillas que agregasen a este mundo alguna que otra alternativa.
Tras el avance de las ciudades, todo empeoró. Los sufridos tachones que emborronaban la historia, alguna falta de ortografía escondida que entristecía el recorrido. Pero siempre continuaba, pasará lo que pasará.
Hasta que el final del cuaderno, llego a su fin. Nos encontrábamos al final de la hoja, le poníamos punto y final… Pero recordemos, que podemos agregar siempre una hoja más a la historia… Si abrimos la anilla.

Escribe un relato en el que tu protagonista acabe al final con un cliffhanger colgando de la cornisa de un edificio en llamas. 32/52 | RETO.

“Y quemé las alas, que me harán volar”

Cuando la vida te lleva a cosas desesperadas, las cuales no te dejan ni ver, ni pensar con la suficiente claridad. Piensas que puedes con todo y que no necesitas ayuda, pero esto es un tira y afloja y te das cuenta de que tu cuerda acaba siendo la más corta.

Claramente he cometido muchos errores, pero no he sido la única, ni la peor. He tenido contrincantes en esta vida, que son más hostiles que yo. Personas capaces de arrebatar la vida de otro, yo me encuentro en el punto intermedio.
Lucho cada día con esos fantasmas que me atormentan e intento hacer brillar la poca luz que me queda dentro, vivo con el miedo de no saberme perdonar cada mala elección que he podido hacer o deshacer sin medir las consecuencias. No necesito a nadie más, lo cierto es que me valgo sola para hacerme sentir agotada en cuerpo y alma. Dejándome ir, dejándole que me lleven fácilmente. ¿De que huir?, ¿de que esconderse?.
Subo literal y metafóricamente los peldaños de la vida, de mi vida. Quiero subir hasta la cornisa de la azotea y ver cada estrella que arropa el cielo. Ver la noche brillar ante mi y que me diga lo cerca que estoy de tocar lo más alto. No debo olvidar encender la llama del traslado, la que me ayudará a ascender al reino de la luz, del poder, de la liberación… Donde podré dejar atrás el dolor, la preocupación…
Sin esperar, ni desesperar. Podre ser yo y pensar en la felicidad que tanto deseé.
Dejo verter el oro liquido y lo uno junto a la llama de la liberación, guiando lo con mis pasos piso por piso. Coronando la salida hasta la azotea y pudiendo ver todo el esplendor de las llamas y el cielo unirse. Estoy preparada para terminar todo esto que he empezado y quiero llegar arriba con grandes alas.
Me coloco en la cornisa del gran edificio, rodeada por el calor de las llamas. Miro hacia abajo y puedo ver lo 12 edificio bajo mis pies, el aire golpea mi cara. La realidad ne devuelve la poca cordura que me queda y el colocón que traía puesto, se baja solo de golpe. Ya es tarde, el fuego se fue propagando muy rápido, el calor me empuja a que me tire a vacío. Mis pies se aferran al filo de la cornisa, solo queda esperar a que finalmente me broten las alas.

Haz un relato sobre dos personajes que se odian y deben compartir un viaje largo en coche. 31/52 | RETO

“⭐☆☆☆☆”

(“1 estrella de 4”)

Esta semana la comenzaba con mucha ilusión, Barcelona me esperaba y debía viajar hoy mismo. Hace unos días contrate un “Traveling friend”, una manera económica de llegar a mi destino a mitad de precio. De mi compañero de viaje solo sabia su nombre y edad, Eloy de 22 años. Ese nombre no me traía buenos recuerdos, un compañero que dedico su tiempo a torturarme, en mí época de instituto se llamaba igual y cómo no de su misma edad. Sería una fatídica coincidencia. Tenía todo preparado y el traveling no tardaría en viajar, estaba preparada para esta gran aventura. Aproveché los últimos minutos en dejar la casa, perfectamente colocada y todo cerrado. Mi hermana vendría de vez en cuando. Cogí mi maleta y el bolso y bajé a comenzar todo. Al final de la calle, podía ver el coche descrito en el anuncio de la app. Un león rojo, de hace unos añitos. Apoyado sobre el capó del coche está el, tapando sus ojos con unas gafas oscuras. Cuando me acerqué a él, el se quito las gafas y reconocí esa mirada fría de ojos color verde. El matón de instituto que hizo mi vida un infierno hace 10 años atrás. El también me reconocía, pude notarlo en su rostro. —¿Lupitas?— No ha cambiado nada, no recordaba mi nombre, pero el mote sí. —Anais, me llamo Anais. Te lo dije cuando hablamos hace unos días. Abro la puerta trasera y me montó. —¿No montas delante?—En eso estaba pensando yo, para que este imbécil me llame Lupitas todo el viaje. —No, voy mejor atrás. ¿Vamos?— Guarda mis cosas en el maletero y comenzamos el viaje. Llevábamos un hora y media de viaje, cuando él decidió entablar una conversación.

—¿Dónde te diriges?—Su tono era seco y sin intención de querer saber más de mí.

— A la misma capital.— Yo tampoco quería ser amigable con él. Teniendo en cuenta, que muy de vez en cuando nos echábamos miradas que podrían matarnos, estábamos teniendo un viaje tranquilo. El corto de nuevo el silencio. —¿Cuanto han pasado ya? ¿6 años, enserio? ¿Sigues teniéndome tanto rencor?— Sutilmente le deje caer un … —Y los que quedan…—

—¿Enserio? ¡No me acuerdo, ni que te hice! A un que no olvido como pinchaste las ruedas de mí bici en venganza.—

—Cortaste mis trenzas, y parecía un esperpento. Si cuenta que era 1° de la eso y que los siguientes cursos no paraste de putearme. Creo que dos ruedas nuevas fue un regalo.— Él comenzó hacerme burla y se reía. Se giró para ver mi reacción y sin saber por que, frenó en seco.

—Pues mira, llevamos sin vernos desde el bachiller, ya somos grandes y deberíamos madurar.—

—¡Wow! Me sorprendes. Pareces un niño jugando a ser adulto. Y la verdad que no me apetece jugar contigo, se me va a hacer demasiado compleja y debería ser más fácil. Llévame hasta donde hemos acordado y olvidame.—

—Pues vamos a jugar, y si no me perdonas…¡YO NO ME MUEVO!— Una carcajada salio de mi boca, junto con algún pensamiento en voz alta.

—¡No si al final el gilipollas, va a tener gracia!—

—¿Con quién hablas?— Hazle mis manos al cielo y solté un grito de desesperación.

—¡Arranca!—

—¿Amigos?—

—¡Me niego! ¡Si viajo contigo, es por estricta necesidad! No por que quiera.— Eloy saca la llave del contacto y abre la ventanilla.

—Estamos cerca de una cuneta, la dejó caer.—

—Este chico es tonto.—

—¡Y TÚ LOCA, QUE SIGUES HABLANDO SOLA!—

—Me desesperas. Dame la llave, voy a conducir yo.— Y como no, el zaleo de muchacho lo hizo. Arrojo la llave por la cuneta, nos encontrábamos en el medio de la nada.

Solos.

Solos.

Solos.

Esa palabra la escuchaba retumbar en mi cabeza, como un eco. Era Eloy, que él y su gran madurez hacían presencia una vez más.

—¡CALLA YA IMBÉCIL! Y piensa como vamos a recuperar la llave.—

—Vamos a buscarla juntos.—

—¡Tu te drogas! Tu la pierdes, tu la buscas.—

—Me haces ponerme serio y no quiero. Te lo explicaré. En primer lugar, estamos juntos en este viaje. Te gusté o no, así que buscas la llave conmigo y ya esta. Y en segundo lugar, si me drogo, y solo de viernes a domingo.— De nuevo lanzo ese grito desesperado que me caracteriza y que demuestra cuanto me saca de quicio este ser, el rie a carcajadas. Agotada después de 2 horas buscando la llave, caigo al suelo( mi mente estalla, le odio tanto). El sol sé está poniendo y no nos queda ya nada de agua, ni comida. Eloy sigue haciendo chistes malos y yo cada vez le escucho menos. Sin saber por que, me encuentro en medio del campo, llena de mierda de los pies a la cabeza. Despeinada, llorando, con los mocos colgando… Este no era mi plan para este inicio de viaje. Después de imaginarme en mi cabeza, cuan graciosa debía estar, me eché a reír como las locas. Eloy levanto la vista y no dijo nada. Empezó a aproximarse, una vez le tuve en frente… Me abrazo (realmente necesitaba eso). A un que para mí, seguía siendo él y eso no lo iba a cambiar.

—¿Nos vamos ya?—

—¿Y la llave?—

—En mi bolsillo.—

—¿Cómo? Te mato, yo te mato…¡Eloy! ¡Eloy! ¡VEN Aquí! ¡CAPULLO!— Y como era habitual en el, siempre hacía lo mismo. Cuando arreglaba una cagada, echaba una más gorda.

—¡Lupitas! ¡No te enfades! Te estoy dando una experiencia bonita que recordar.— Pare en seco, cogí aliento y continué.

—Decidido, estas muerto. Ven aquí, que te tengo que matar.— Y a un que me joda reconocerlo, durante las siguientes horas, detrás de él. Olvidé el trabajo, las tareas y todo lo que me tenía agobiada antes del viaje. A este maldito imbécil tendré que darle las gracias y a Traveling Friend, por hacer estos reencuentros de amor – odio tan intensos.