3.52/2021- Microrrelato: «Starxhia».

En el tercer reto de Literup del 2021 nos piden que soñemos. Quieren una historia corta de fantasía onírica.

He querido continuar con Unión por magia y las Moirak, jugando de nuevo con ese vacío que hay donde no te dicen si puedes o no continuar la historia anterior. Esta vez se sigue más de cerca a la pequeña Azora.

¡Disfrutar la historia!


«Starxhia»

Han pasado varios días, después de la primera conexión entre las chicas. Azora lleva semanas sin poder pegar ojo, y sus sueños son cada vez más reales. Tanto, que le asusta el poder que eso puede ocasionar en un futuro no muy lejano.

《Desde el cielo rosado y el verde prado, las «Basoko hiru morroiak» reinaban juntas cada punto de la isla. «Starxhia» está alimentado por la magia de las tres jóvenes, y es necesaria la magia de todas. Su mayor poder era el de tejer vidas, pero también el peor…Ya que eran quienes decidían cuando finalizarían. Cada día las tres reinas se juntaban para conectar su magia, y ver que nuevo futuro sucedería en la ciudad de Starxhia. La pesadilla comenzaría en ese instante.

Ellas se encontraban levitando, suspendidas en el aire y observando por el tatuaje del ojo. Sus verdaderas miradas estaban vacías y sin nada de vida, con una oscuridad infinita en ellas. Pronto comenzó a emanar de las cuencas un líquido muy similar al alquitrán. Cuando comenzaron a enlazar las manos y tejer las almas simultáneamente, Azora saco las tijeras para finalizar esas vidas. Cuando corto los hilos, la primera en caer fue Aitana y después le siguió Circe. Al cortar la última, al mismo tiempo Azora se desvaneció en el suelo y tras varios segundos sus corazones se pararon uno detrás de otro. Después según se iban marchitando sus cuerpos como flores, el reino de Starxhia moría junto a ellas. Todo se oscurecía y la magia se apagaba》 .

Azora se despertó sobresaltada, se alegró en parte… A pesar de ver que todo lo ocurrido era un sueño demasiado oscuro y que por el momento las moirak seguían vivas. Esa pesadilla sería algo más que eso, pero mejor no contar nada a las chicas hasta estar seguras.

En sus respectivas casas, Aitana y Circe tenían el mismo sueño. Y sentían el mismo temor por el futuro, ocultándose unas a otras la verdad. Sin darse cuenta que ya todas eran conscientes de ella…


2.52/2021: Reto Literup: Moirak.

Continuamos los retos de Literup, que vamos con retraso. 👏🏼👏🏼👏🏼

En este 2° RETO, nos piden que sea protagonizado por tres reinas magas. Me imagino que va para que sea ambientado en fiestas y sea con la temática de los 3 reyes magos. Pero como esto de los retos no tiene normas y no hay nada claro voy hacer con el relato algo diferente. Disfrutarlo mucho.


  MOIRAK

La hora de media noche, donde la magia surge por cualquier rincón. La luna brilla más grande que cualquier otro día. A lo lejos, en la espesura del bosque… Se divisa otro punto caliente. Reunidas tres jóvenes novatas encienden una hoguera y comienzan asar unas nubes.

—Chicas encontré este libro en el desván de mi abuela. Además me gustaría contaros algo.—Dijo Circe mostrando el libro a sus amigas. De las tres chicas era la más reservada, pero dentro de ella ocultaba un gran talento para las artes oscuras. Era momento de contárselo a sus amigas. Pero para sorpresa de ella, no era la única en esconder un secreto. Azora fue la siguiente en hablar, y lo soltó de golpe.

—¡Soy bruja!— La atención dejo de centrarse en Circe pasando a mirar a Azora, que era todo un manojo de nervios. Aitana que era la mayor se levantó y mirando a sus amigas levantó la manga de la chaqueta, mostrando su muñeca derecha. Se podía ver unas marcas de cruces estriadas. Siguiendo los pasos de su amiga las otras dos chicas restantes comenzaron a enseñar sus marcas. Circe enseñó su antebrazo derecho mostrando dos serpientes entrelazadas y Azora muestra el lateral del antebrazo dejando ver una serie de espirales unidas. Ambas se miran sin saber que decir, parece que la tensión del momento se va y por fin las chicas se relajan y comienzan a reírse.

—Soy del Aquelarre del Norte «Ilargi Betea Iluna».— Dijo Azora.

— El mío es el Aquelarre del sur «Otsoa uluka» conviviendo en la naturaleza.—Siguió Aitana.

— En el centro del bosque está el Aquelarre más sabio y dominante de Euskal Herria, «Sugearen azala».—Aitana y Azora se quedaron con la boca abierta al saber que su amiga era una «piel de serpiente».

—Ese Aquelarre está dividido por el nivel de magia. ¿Verdad?— Circe solo asiente, confirmando así la pregunta de Aitana.

—¿En qué nivel estas?— Circe paso por su rostro la mano bajando el manto de magia que le cubría una brillante piel de serpiente dorada en un lateral de su rostro, luego ella sola desapareció.

—»¡Urrezkoa!».— Dijeron las dos chicas al unísono.

—¡Se te considera casi de la realeza en el mundo de la magia oscura!

—¡Y en el de la blanca!— Las dos se ven muy emocionadas con las noticias contadas por Circe.

—Anda que lo que ya es casualidad, es que las tres seamos brujas herederas de sangre.

—¿Sabéis lo que significa todo esto?— Pregunto Aitana.— Las otras dos muchachas se escogieron de hombros.—Los hilos de nuestros destinos se han anudado para que los sigamos tejiendo ¿Y…? Si somos las próximas Moiras.

—¿Qué?— Se escucha a Circe y Azora.

—Las Parcas o Fatae.— Las chicas siguen poniendo cara de incógnita, Aitana resopla frustrada.—La Moirak o Grim Reaper.

—Las brujas hermanas de profecitar la vida pasada, presente y futura.

—Esas, somos nosotras.

—»Patuaren Ahizpak». Colocar las muñecas izquierdas.— Circe pasa su mano por encima de las tres muñecas.

—Oficialmente somos «Hermanas del destino».— Un tatuaje con forma de ojo aparecía en el lugar elegido por las jóvenes brujas.

—Somos las tres magas del bosque, veladoras de la vida y quien pone fin a la misma.

—Te ha salido muy poético, ¿No crees?—Decía Aitana.

—Pues compañeras magas, «Patuaren Ahizpak».—Completaba Circe.

—»Basoko hiru morroiak».— Dijo Azora de nuevo.

Aitana colocó una mano sobre el hombro de Circe para mostrarle su apoyo.

—Lo siento Azora, pero yo también prefiero ser «Patuaren Ahizpak».

—Yo creo que se nos conocerá por muchos nombres en el futuro, ya comencé a tener el primer hilo que tejer. Démonos las manos.

Las novatas comenzaron a brillar con una luz propia diferente a cualquier otra, dejando de estar en el mundo presente para pasar a otro plano. Subiendo poco a poco por encima del nivel del suelo, al abrir todas al mismo tiempo sus ojos sus cuencas estaban vacías y su mirada podía verse a través de sus tatuajes en las muñecas, luego soltaron su agarre y sus manos comenzaron a tejer un manto invisible, finalmente Azora fue quien corto el último hilo anudado así el alma de una larga vida ya finalizada. Cuando la conexión ha finalizado ambas vuelven a la normalidad y regresan a suelo firme.

De nuevo se miran desconcertadas y se vuelven a reír.

—Pues parece chicas que aquí comienza nuestra aventura.