La vida con el soldado y el dulce embaucador

By Aneizar L. —El pequeño soldado apunta, comprueba la dirección del objetivo y dispara. El chorro sale en dirección a mi rostro, yo consigo esquivarlo.— —Marla, es un niño. No es para tanto. —Mi marido me metió en todo esto. Mi embaucador. Hace a apenas un año, yo no me veía así ni por asomo. […]

La vida con el soldado y el dulce embaucador

Un comentario sobre "La vida con el soldado y el dulce embaucador"

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s