Noche.

En soledad, en oscuridad.

Sin ruido y sin el trato de nadie más.

Tras un rostro triste, una persona se esconde.

Con sentimiento y en uniforme.

Todos son guardados, la tensa situación y las circunstancias impiden más trato humano.

Somos esclavos de nuestros movimientos.

Pero cuando todo pase, cuando sea claro que podamos avanzar.

Donde podamos respirar sin tener la boca tapada, y volver a vernos de nuevo sin la frialdad de un plástico.

Y así poder abrazarnos.

Para todos aquellos sanitarios a los que les está siendo muy difícil cada turno.

¡Ánimo compis!💪🏼

Deja una respuesta

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s